La desintegración de un cuarteto de lujo
Ayer se hizo pública la noticia del fichaje de Adriano Correia por el FC Barcelona. El equipo que es “mes que un club” se ha empeñado en dejarnos sin la fantasía que trajo a Nervión un cuarteto de lujo formado por Renato, Alves, Adriano y Luis Fabiano. Alves fue el primero en salir porque quería “crecer como jugador”. Hasta que lo consiguió, no sin antes dejar bien repletas las arcas del club. Este verano, el que quería tomar factores de crecimiento a cualquier precio ha sido el amigo Adriano. Y una vez más se demuestra que cuando un jugador quiere irse de un club, se va sí o sí.
El tercero en discordia, “O fabulosa caradura” lleva varios años diciendo que su etapa en el Sevilla ha acabado y que quiere ir a un grande para crecer. Hasta el mismísimo y queridísimo Jesús Navas repite cansinamente esa musiquilla que se ha aprendido de memoria y que viene a decir que su única preocupación es disfrutar y crecer como futbolista. Voy a terminar por pensar que en vez de un club de futbol tenemos un circo lleno de enanos. Jolín, que se busquen los futbolistas otro latiguillo porque se repiten más que el pepino. Si se quieren ir para cobrar más dinero, que lo digan y punto. El de fútbolista es el único trabajo del mundo en el que está mal visto el hecho de que un profesional diga abiertamente que busca la mejor remuneración posible por sus servicios.
Volviendo a Adriano; yo lo voy a echar de menos. Los que justifican su salida argumentan que se lesiona mucho, que es frágil, que es bueno en varios puestos pero magnífico en ninguno y bla, bla, bla. Con todo respeto; para mí son argumentos banales. Adriano Correia es un jugador polivalente de primer nivel mundial al que vamos a echar mucho en falta. A las pruebas me remito dada la entidad del club comprador.
Como dice Nacho Mateos en su blog, me quedaré siempre con el recuerdo imborrable de su galopada por banda izquierda en el estadio Hampden Park de Glasgow que servía para abrir el marcador en la conquista de nuestra segunda UEFA. 16 de junio de 2007. ¡Jolín la de agua que nos cayó aquel dia! Acabamos calados pero contentos.
Ese cuarteto brasilero que amenaza con quedarse con Renato como único exponente, nos ha hecho disfrutar de su samba futbolística durante inolvidables tardes en la bombonera. La salida de estos cracks es dificil, por no decir imposible de cubrir. Podrán venir otros pero dudo mucho que sean de la calidad de estos y con el nivel de compenetración que consiguieron. Almibar futbolístico en estado puro. Se va Adriano, se va un cachito del mejor Sevilla de todos los tiempos. Ojalá triunfe, pero eso no me consuela.

Radio GED

(S19:00)





