Atletico de Madrid 0; Sevilla FC 2. ¡¡Po toma doblete!!
Bueno, pues como dice el refrán, teta y copa no cabe en la boca, por lo que hemos tenido que esperar unas horitas para escribir la crónica más festiva de los últimos años. Hemos llegado a Sevilla sobre las siete de la mañana y tras dormir unas horas que nos permitan aguantar esta noche, hoy vamos con nuestra versión de lo felizmente ocurrido anoche. Y creo que ha sido el título reciente más espectacularmente conseguido, porque en todos los anteriores andábamos metidos en una burbuja en la que no separábamos sueño y realidad.
Anoche, todo el sevillismo era consciente de que se podía ganar la quinta. Todos lo visualizábamos y sabíamos lo que se sentiría. Y vaya si lo sentimos. En la grada fuimos vapuleados (sólo en número) casi tanto como le hicimos nosotros al Getafe. Pero tanto en la previa como en la post-celebración, volvimos a ser mayoría y menos mal, porque los subcampeones no se iban ni con agua caliente de allí. Pero vaya final señores, para quedarse con ella desde el principio hasta el final. Aunque los sevillistas teníamos muchas dudas sobre el equipo, más si cabe tras la imagen de Almería, lo de ayer fue un partidazo hasta del más pintado, llámese Konko, Renato o Romaric el tiempo que estuvo.
Supimos hacer lo que más nos gusta desde que afortunadamente cambiamos de entrenador y de sistema: ir a por el partido desde el principio, adelantarnos y hacer nuestro partido. Pero, ay amigo, si te descuidas te la busco por aquí y te meto la sentencia. Pues así de fácil se resume un partido que desde Madrid quieren ver como el gran dominio del Atlético y el acierto del Sevilla. Pues nada, a seguir soñando pero sin bajar el ritmo en el desmontaje de las plataformas en Neptuno, que luego con los atascos pasa lo que pasa. Y es que, entrando ya en el tema aficionado porque los noventa minutos fueron lo que fueron pero no tuvo mucha importancia, me quedo con la demostración de que 35.000 personas pueden callar a 50.000. Lo hicimos porque les demostramos que tenemos mejor equipo y que eso de “los terceros de España”, mal que les pese, suena ya al NODO.
Ni Agüero (en su más que probable despedida), ni Forlán fueron reclamados por su grada porque sencillamente estuvieron desaparecidos. Labor espectacular de dos centrales franceses, uno inexplicablemente sin mundial, que se comieron a la pareja sudamericana. Ahora bien, lo de los laterales de chapó, cada uno con lo suyo. Konko porque fue el mejor de la era sevillista, con muchas incursiones atacantes y seriedad defensiva. Luna porque hizo lo que se le pidió en un partido de tanta presión y que aguantó con una amarilla como un jabato. Algo más arriba, Zokora volvió a ser el pulmón pero Renato, la pieza que chirriaba últimamente, le acompañó distribuyendo y creo que esa fue una de las claves. Escoltando iban dos canteranos para los que sobran las palabras. Autores de los goles, criados en la carretera de Utrera, héroes para la posteridad y con fútbol que dar por décadas.
Arriba nos queda el análisis de un Kanouté que no marcó por primera vez en una final ganada pero que se batió como siempre y de un Negredo que se ganó su desaparición de la lista del Mundial. No sé lo que le pasará a este hombre pero debería tratárselo, porque más allá de poner en peligro una copa para el Sevilla, se autodestruyó ayer individualmente ante una cita de relumbrón como la sudafricana. Pedrito, el barcelonista, mil veces en mejor momento, será el que se vaya con Navas a la concentración de la roja.
Pero hoy no es día de roja sino de blanquirroja, la marea que viviremos esta noche a partir de las siete y que tanto disgusta en cada vez más sitios. Los que me conocen dicen que siempre me acabo poniendo de parte del que piensa en contra de los míos. Pues bien, hoy no me sale hacer lo propio y estoy con los míos, que son los que se lo han ganado. Eso sí, dejadme que tenga un recuerdo cariñoso con esa afición que tanto nos han arropado en el camino hacia este título. Almerienses, esta Copa es vuestra, enhorabuena por habernos picado tanto que hemos llegado con las pilas puestas a la recta final, consiguiendo todos los objetivos. A ver si el año que viene os podemos devolver el gesto en la penúltima jornada.
En los próximos días, con sed de fútbol, iremos desgranando estos momentos por partes. Acordándonos de todos los que no estuvieron en el césped, como el gran Antonio Puerta, que por fin pudo tocar un título desde el cielo, u otros como Manolo Jiménez, que la vieron desde la grada. Nos acordaremos también de un hombre que se ha ganado un sitio en la historia sin entrar en debates, sin llorar las bajas y sin hacer ruido. Enhorabuena Antonio Álvarez porque has curado al enfermo y el día del alta le han regalado muchos bombones. ¡A ponerse tibio se ha dicho!
Por el Sevilla FC jugaron: Palop (3), Konko (3), Escudé (3), Squillaci (3), Luna (3), Renato (3), Zokora (3), Navas (3), Capel (3), Negredo (1) y Kanouté (3). También jugaron Romaric (2), Perotti (s.c) y Lolo (s.c).

Radio GED

(S19:00)






