Por fin parece que la Segunda B no sufrirá más cambios en esta temporada, después de los numerosos descensos por impagos el pasado 1 de julio y el más reciente del Orihuela CF, al no presentar el aval de 200.000 euros incluso cuando el calendario ya había sido sorteado. Finalmente dicha plaza será para un conjunto murciano, el UCAM Murcia, pero no será un cambio de cromos tal cual, sino que dicha modificación implica que sea el Yeclano Deportivo el que sustituya al Orihuela en el grupo III y que el UCAM Murcia pase al grupo IV y por lo tanto se convierta en rival del Sevilla Atlético. Y es que a pesar de estar en la provincia de Murcia, Yecla se sitúa más alejada de la mayoría de los equipos del grupo IV que la propia Orihuela, por lo que se ahorrará cientos de kilómetros en desplazamientos.
Esto beneficia también a los equipos andaluces sobre todo de la parte occidental de la región, para los cuales el viaje a Yecla era el más pesado de la temporada, con algo más de siete horas de ida y otras tantas de vuelta. Ahora el equipo tendrá que viajar a Sangonera la Verde, donde ya tuvo que hacerlo hace tres temporadas, cuando dicho equipo perteneció a la Segunda División. Esto supone un ahorro de cien kilómetros y casi hora y media de trayecto, para verse las caras con un equipo que en sólo 8 años de vida ya ha tenido cuatro denominaciones distintas y ha fijado su sede en tres localidades murcianas distintas. A día de hoy está patrocinado por la Universidad Católica San Antonio de Murcia, de ahí su nombre, que comparte con el equipo pimentonero de la Liga ACB de baloncesto y el de la Superliga Femenina de Voley.






