Claro y meridiano análisis el que deja tras el almuerzo el partido entre el Real Madrid y el Sevilla FC, en el que más allá de las típicas arengas en las redes sociales, el equipo se llevó lo que se esperaba llevar del Santiago Bernabéu, con una imagen algo superior incluso de la pronosticada. Y es que, más allá de los errores arbitrales que no por denunciables son menos habituales por aquellos lares, el equipo volvió a dar la sensación de que con esa falta de pegada es muy difícil conseguir los objetivos. No precisamente en este partido, en el que de haber conseguido tres goles el Sevilla, probablemente el Real Madrid, con Granero expulsado, habría hecho cuatro y se habría llevado los tres puntos. Sin embargo, la falta de acierto que ya costó dos puntos hace una semana en casa ante el Levante, se antoja muy peligrosa de cara a los nueve puntos que quedan en juego, en tres partidos en los que ningún rival va a regalar lo más mínimo, pero en el que el Sevilla FC debe imponerse sin excusas por plantilla, pero sobre todo porque su necesidad es imperiosamente superior a la de esos adversarios.
Huelga casi seguir profundizando en el análisis de un partido en el que se volvieron a ver carencias en determinados futbolistas y quizás la falta de ese punto más de actitud que precisa la lucha por objetivos importantes. Rakitic, que disputó 90 minutos completos después de muchas jornadas, dejó claro el porqué de esa circunstancia, mientras que dada la ausencia de Gary Medel, el centro del campo sevillista no recobró algo de personalidad hasta que Campaña, ya con un Madrid pensando en el minuto 93, entró en el terreno de juego. Valiente Michel en la decisión de colocar a Deivid desde el inicio, en un partido en el que sería injusto sacar conclusiones de los canteranos para lo bueno y para lo malo. Muy positivo que estén ahí, porque son las situaciones en las que se forjan los jugadores del futuro. En los goles, algo más se pudo hacer por parte de todos, pero lo cierto es que como venimos viendo a lo largo de la temporada, un equipo con un imán tan importante hacia el gol, parece que en este tipo de partidos hace los goles que necesita de la forma que sea. No hay más.
Al menos, el cansancio madridista motivado por el planchazo del pasado miércoles, unido a la entrada de futbolistas con necesidad de demostrar cosas en los minutos finales por parte sevillista, evitó una sangría que ya sí habría sido excesiva por los méritos contraídos. Lo mejor, pasar página y centrarse ya en lo que viene, que ni mucho menos es baladí. Para empezar, en poco más de 72 horas, un derbi en el que el rival llegará con la única y más que respetable de fastidiar a su eterno rival, porque así lo haría el Sevilla si estuviese en su lugar. Para evitarlo, el equipo deberá saber que es obligatoria la intensidad de un partido de máxima rivalidad, pero teniendo la cabeza en que lo que importan son, exclusivamente, los tres puntos.
Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (1); Coke (0), Cala (2), Fazio (1), Fernando Navarro (2); Deivid (1), Rakitic (1), Trochowski (1), Jesús Navas (2), Reyes (2) y Negredo (1). También jugaron Babá (1), Luis Alberto (1) y Campaña (1).






