Hoy en día, con eso de darse tiros en el pie tan de moda, sólo se puede calificar de esa manera lo que le ocurrió ayer al Sevilla FC en el Coliseum Alfonso Pérez. La oportunidad, pese a la tremenda irregularidad que ha conducido al equipo a lo largo de la temporada, era de órdago, pue si se conseguían los tres puntos al sur de Madrid y el sábado se le vencía en casa al Levante, el equipo habría llegado al Bernabéu en puestos de Champions League, aunque parezca increíble. Y la verdad es que todos empezamos a creer, pues el Sevilla salió muy enchufado en la primera mitad, yendo a por el partido y protagonizando llegada tras llegada, sobre todo cuando el rival estiraba líneas para visitar los dominios de Javi Varas, que tuvo un desagradable reencuentro con la titularidad. Así, hasta que en el minuto 19 vimos uno de los goles de la temporada. Control de Trochowski en la lateral del área que permite al alemán volverse al centro y desde ahí poner un balón medido a Negredo, que de espaldas remata una chilena casi a ras de suelo ante la que nada puede hacer Moyá, que incluso, como si de un penalti se tratase, intentó moverse hacia el palo contrario.
Las sensaciones eran buenas y el Sevilla no paró, disponiendo de una clarísima ocasión de Jesús Navas que pudo marcar el partido. Balón raso desde el centro del campo de Manu que le llega al palaciego, que sin embargo elige mal el camino al irse hacia fuera, mermándose mucho sus posibilidades de remate. Lo importante era llegar al descanso por delante, y eso fue justamente lo que falló cuando peor estaba el Getafe. De un córner se pasó a un mal despeje de Coke, un balonazo a Escudé y un remate a bocajarro de Miguel Torres, que significaban unas injustas tablas en el marcador. Ya en la segunda mitad, el Sevilla volvió a reaccionar y tuvo dos clarísimas ocasiones para volver a adelantarse, sobre todo una en las botas de Luna que cruzó excesivamente su disparo. Y a partir de ahí, apagón sevillista que deberá ser estudiado con detenimiento. Lacen de disparo raso y ajustado hizo el 1-2 en el cuatro de la reanudación, y a partir de ahí llegaron los sucesivos tantos de Miku, por dos veces, y Pedro Ríos. Inexplicablemente, a 20 minutos del final, el Sevilla perdía por 5-1 y gracias, porque Güiza eligió la vía del lucimiento en un mano a mano con Javi Varas que pudo significar el sexto.
Nada más que decir en un partido que tiene visos de marcar la temporada, sobre todo si el equipo no es capaz de vencer al Levante el sábado, pues se descolgaría casi definitivamente de la lucha por Europa. No ya por la diferencia de puntos, pues el sexto, que es Osasuna, sigue a uno, pero sí por la tremenda lucha que hay en la tabla, con hasta cuatro equipos empatados con los de Míchel, entre ellos el Athletic de Bilbao y el Atlético de Madrid, que adelantaron ayer a los nervionenses por la diferencia de goles.
Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (1); Coke (0), Fazio (1), Escudé (0), Fernando Navarro (0); Medel (0), Trochowski (1), Jesús Navas (1), Luna (0), Manu del Moral (1) y Negredo (1). También jugaron Rakitic (1), Campaña (1) y Babá (s.c).






