Hace unas semanas hablábamos de Luque, canterano sevillista que, a la espera de firmar por el Inter de Milán, se encuentra actualmente entrenando con la UD Pilas, de Primera Provincial. En el caso de este futbolista, aún con mucha proyección, no parece que, al menos de momento, su destino vaya a ser algún equipo de categorías menores. Sin embargo, en el propio Sevilla FC se han vivido otras historias que dejan a las claras lo instantáneo que es todo en el mundo del fútbol. Hablamos de Antonio Vera, mediocentro juvenil que, en su día, Juande Ramos vio como complemento perfecto para la pretemporada del primer equipo. Era el 22 de julio de 2005 y el canterano del barrio sevillano de San Diego era la gran novedad en la nómina de futbolistas que se llevó el manchego a la gira de China de ese mismo verano. Todo eran halagos para el mediocampista, al que todos le auguraban un increíble futuro en este deporte, dadas sus condiciones y su juventud.
Sin embargo, desde aquella pretemporada, nunca más se volvió a ver a ese Antonio Vera que había encandilado. Sin minutos en el filial, su participación con el Sevilla Atlético fue anecdótica, por lo que acabó marchándose cedido al Mérida de Segunda División B en enero de 2007, precisamente en la temporada en la que el filial se estrenaba en Segunda División. A su vuelta, disputó partidos sueltos con el filial, en la temporada de la vuelta a Segunda B. Ya en la 08/09 se marchó al Linares, donde las lesiones y una expulsión que le mantuvo cinco partidos en la grada le impidieron mostrar absolutamente nada. En esas vueltas que da el deporte rey, en la campaña 2009/2010, sólo cuatro años después de quedarse a las puertas del primer equipo sevillista, Vera se marchó al Betis C, de Primera Andaluza, equipo en el que comenzó jugando pero en el que acabó siendo suplente. Ante esta tesitura, tras un nuevo verano movido, vuelve a cambiar de aires la pasada campaña, en la que su opción fue el Brenes Balompié, de nuevo en Primera Andaluza. De ahí pasó al CD Alcalá esta temporada, en la que ha disputado algunos encuentros, pero en el mercado invernal ha decidido abandonar tierras andaluzas. Su elección, la Unión Polideportiva Plasencia, del grupo XVII de Tercera División y actualmente en puestos de descenso a la Regional Preferente Extremeña.






