El pasado sábado, después de muchas semanas consecutivas con impedimentos, Ramón Tejada pudo por fin ofrecer una convocatoria en la que figuraba toda su plantilla. Los 22 jugadores se dieron cita en la ciudad deportiva, aunque finalmente seis de ellos tuvieron que ver el encuentro en la grada, al sólo poder ser inscritos 16 futbolistas en un partido de Segunda B. Pues bien, la alegría ha durado muy poco, porque de cara al próximo encuentro de los franjirrojos, serán dos bajas de peso las que tenga que soportar el técnico antequerano. Según informa hoy en sus páginas Estadio Deportivo, ambos futbolistas tienen una dolencia mayor de la que se pensaba el domingo, por lo que en ningún caso llegarán a tiempo para medirse al San Roque de Lepe el próximo domingo a las cinco de la tarde. La situación más incierta en estos momentos es la del cancerbero Dani Jiménez, que a pesar de que no tuvo prácticamente que intervenir en el último encuentro ante el Lorca Atlético, notó un pinchazo en un saque de puerta, que le obligó a retirarse del terreno de juego en el minuto 10 de la reanudación. Su sustituto, Julián, que parece haber perdido el sitio en el once aunque Tejada tenía previsto ir rotándoles durante la temporada, será quien actúe bajo palos en el Ciudad de Lepe, pues aunque está a la espera de la resonancia que le indique los plazos, el lebrijano tiene una rotura de fibras en el recto anterior de su pierna derecha. Con ello, será Romero, cancerbero titular del Sevilla C, el que viaje con el primer filial como ya hizo ante el Badajoz en el Nuevo Vivero.
Por su parte, vaivén de sensaciones con el cordobés Pichu Atienza, que volvía al equipo y con muy buena actuación el pasado domingo, tras cumplir ciclo de sanción y no poder viajar a Villanueva de la Serena la jornada anterior. El central, ya en la recta final del encuentro, tuvo que salir en camilla del terreno de juego por un problema en el tobillo, aunque en un principio el propio futbolista se temió lo peor al pensar que era la rodilla lo que tenía afectado. Si bien no se trata de un problema demasiado severo, la distensión de los músculos peróneos sólo le tendrá de una a dos semanas de baja, por lo que intentará volver a estar disponible ante el Puertollano en casa, dentro de dos jornadas.






