Contaba con más apoyo institucional que ninguna de sus competidoras. Tanto es así, que la RFET no ha tenido que tomar decisión alguna sobre cual debía ser la sede de la final de la Copa Davis entre España y Argentina, los próximos 2, 3 y 4 de diciembre. Sevilla, con su alcalde a la cabeza, ha sido la que más fuerte ha apostado por albergar la final y, de hecho, ha sido la única aspirante que ha quedado en pie una vez que se hizo público el pliego de condiciones impuesto por la organización. El consistorio hispalense, que era el que ofrecía una sede más amplia y de mayor aforo, el Estadio de La Cartuja. Con unas 25.ooo butacas, el recinto será dotado de una gran cubierta, bajo la cual se disputarán los partidos, pues en esta última ronda de la Copa Davis es en la única que se obliga al organizador a contar con un escenario indoor.
La RFET ha publicado en su página web que será Sevilla la sede que presente a la ITF com escenario de la final. “El proyecto presentado y avalado por el Ayuntamiento de Sevilla, y con el visto bueno de la Federación Andaluza de Tenis, es el único que se ha recibido en la sede de la Real Federación Española de Tenis cumpliendo con los requisitos establecidos para la organización de dicha final”, rezaba en dicho comunicado. Sin duda, una feliz noticia para la ciudad en estos tiempos de dificultades económicas, pues se espera que, como ya ocurrió en Córdoba hace unas semanas con la semifinal, la Davis atraiga a muchos turistas a la ciudad, en una época ya de por sí de ebullición por las proximidades de las fiestas navideñas.






