El día del sorteo de la Europa League, el Sevilla sabía que no había tenido suerte. Hoy, probablemente, ha podido corroborar que era imposible tener menos fortuna en el tema de los bombos y las bolitas. El Hannover 96, vice-líder de la Bundesliga en estos momentos, demostró lo peligroso que es medirse a un equipo mucho más rodado y con las ideas claras, pese a que todo lo visto anteriormente del equipo de Marcelino era para ilusionarse y mucho. Llgó lo de verdad y se cayó el castillo de naipes construido en pretemporada, con goleadas ilusionantes y victorias de prestigio como la cosechada en Nápoles. Hoy, el equipo ha demostrado que tiene aún mucho que trabajar, que la defensa no es, de momento, más solvente que la que perdía partidos la temporada pasada, y que el palo de quedarse sin Europa el 25 de agosto es muy importante.
Y es que, una vez más, en el primer acercamiento del partido y casi el único de la primera parte, los de Mirko Slomka se pusieron por delante en el marcador. Error de marcaje y gol de Abdellaoue al rematar un centro desde la banda izquierda. El Sevilla lo intentaba a arreones, con minutos de verdadero dominio, pero le costó muchísimo hacerse con el dominio del centro del campo. Medel luchó todo lo que pudo, pero Trochowski se mostró mucho más activo al borde del área, con el equipo atacando, que en la labor de creación. Un lanzamiento al palo de Negredo fue lo más claro para conseguir el empate, pero éste tuvo que llegar en un rechace, que motivó un rebote en Pogatetz para que el austríaco mandase el balón dentro de forma desgraciada. De esta manera, su propio compañero conseguía lo que parecía imposible esta noche, meterle un gol al ya internacional Zieler, un auténtico seguro de vida bajo palos. El Sevilla lo intentaba en ataque, algunas veces con fluidez, pero las contras alemanas eran también de mucho peligro, algo que se acentuó en la segunda mitad. Marcelino no tardó en hacer la primera variante, motivada por la lesión de un Negredo que fue sustituido por Del Moral. El jiennense, junto a Kanouté, provocaron que no existiese referencia en punta de ataque, por lo que los sevillistas mareaban una y otra vez la perdiz sin conseguir entrar en el área sajona.
Los minutos pasaban y Escudé falló un cabezazo que ya se cantaba como el 2-1 a la salida de un corner. Increíble error del francés, que estuvo mucho más aseado que su compañero Alexis. Al final, Medel acabó expulsado en la recta final tras una acción estúpida con un rival que quiso retrasar un saque de banda. Antes, el colegiado belga Giumenny se tragó un claro penalti de Palop sobre Schlaudraff que podría haber matado la eliminatoria mucho antes. Sin embargo, el Sevilla llegó con opciones al triste minuto 93, en el que se consumó la segunda desgracia estival consecutiva. Al menos, la temporada pasada quedaba el consuelo de la Europa League, ya que en esta ocasión no habrá fútbol europeo en toda la temporada, algo que no ocurría desde la 2004/2005, temporada desde la que siempre ha habido duelos continentales al menos hasta diciembre. De lo poco positivo, el desparpajo de Campaña en los minutos finales, lo que contrasta con la intención de Marcelino de colocar a Fazio como referente ofensivo en las últimas jugadas. Lo que todo antes todo eran halagos, ahora se convierte en ácidas críticas y reclamos al técnico. Lógicamente no se es justo en ninguno de los casos, pero lo que está claro es que el análisis a partir de ahora se hará sobre las dos competiciones domésticas, dejando atrás el reconfortante y, hasta ahora, felizmente habitual discurso de mantenerse vivo en las tres competiciones. El domingo llega el Málaga. Veremos si la cosa se arregla.
Por el Sevilla FC jugaron: Palop (1), Coke (1), Alexis (0), Escudé (1), Navarro (1), Medel (2), Trochowski (1), Navas (1), Perotti (2), Kanouté (1) y Negredo (1). También jugaron Manu (1), Campaña (2) y Fazio (s.c).






