Siempre se ha dicho que un futbolista, casi siempre, acaba jugando en el equipo que prefiere sean cuales sean las ofertas que lleguen a su club de origen. Pasa cuando el jugador en cuestión ni tan siquiera está en el mercado, pero la cosa se acentúa cuando tiene que marcharse. Ese podría ser el caso del argentino Pablo Piatti, a quien el descenso de su actual club, el Almería, le hace tener todas las papeletas de abandonar el estadio de los Juegos del Mediterráneo éste próximo verano. Pues bien, aunque el Valencia (es curioso que todo el que suene para el Sevilla lo haga también para los de Mestalla) y el Málaga se han interesado en su contratación, el menudo atacante le reconoció ayer a ABC de Sevilla que jugar en el Sevilla le haría “una especial ilusión”, por lo que ha instado a su representante a que ambas partes hagan un esfuerzo para que todo se pueda concretar. Incluso, reconoció que en junio irá a la selección con Perotti y Fazio y que seguro que hablarán “de la posibilidad de que vaya al Sevilla”. Incluso piensa ya en los posibles derbis con el eterno rival: “Cuando jugué en el Sánchez-Pizjuán viví una experiencia muy buena. El ambiente que se vive de fútbol es buenísimo y ahora, con el ascenso del Betis, me imagino cómo se puede vivir un derbi…”.
Ahora bien, el problema mayor sería económico, pues el Almería en principio no lo dejaría salir por menos de diez millones de euros, ya que un 25% de lo recaudado irá en todo caso al club de origen del futbolista, el Estudiantes de La Plata, tal y como se estipuló en su día tras la salida de Piatti de su país. Según el presidente almeriensista, con el que el Sevilla siempre ha mantenido una muy buena relación, hasta el momento sólo el Málaga ha presentado una oferta formal. Y es que aunque en lo deportivo no pueda ofrecer demasiado el jeque, de lo que no se puede dudar es de su chequera.






