Un partido sin altibajos y jugado integramente a la misma velocidad, es decir, ninguna. Así es como he visto hoy a mi equipo. Sin ritmo, sin ideas, con mucho pase horizontal atrás y sin profundidad alguna. Ni siquiera en los minutos iniciales que suele dar el arreón se ha visto la más minima intensidad. Mal está el enfermo y peor aún el cirujano que supuestamente debe reanimarle. No ha dado una a derechas, ni siquiera en los cambios. Me quejaba yo de Jimenez porque cambiaba un cromo de una posición por otro de la misma y resulta que Manzano es otro que tal baila. Sacar a Negredo al campo a costa de sacrificar a Luis Fabiano cuando lo que nos faltaba era pólvora ya me dirán para que sirve.
Pero bueno, errores en los cambios al margen, en el Sevilla de hoy es muy complicado que alguien triunfe porque no hay una hoja de ruta definida. Nadie sabe a qué juega exactamente el equipo y me atrevo a decir que ni siquiera el entrenador sabe a qué quiere jugar. Lo único que veo es mucho estatísmo cuando tenemos el control del balón, mucho inmovilismo. Un tio tiene el balón y otros nueve están parados esperando ver qué decide hacer. Sabido es que el secreto del Barça es imprimir una tremenda verticalidad y velocidad al juego. Salvando las distancias nosotros no somos ni verticales, ni rápidos y así no se le gana hoy a nadie. Hay quién dice que el hecho de jugar miércoles-domingo nos está pasando factura. Si el problema es de cansancio, al menos los primeros tiempos debían ser más agresivos pero el encefalograma mostrado partido tras partido partido sigue siendo plano. A mayores, si el equipo está cansado por la acumulación de partidos, ¿porqué solo se han hecho dos cambios?
Tan solo contra los grandes parecen salir del letargo nuestros bien pagados jugadores, pero en cuanto llega alguien de mitad de la tabla para abajo, vuelve la desidia. Hoy, otro equipo del pozo de la clasificación ha vuelto a llevarse un botín haciendo muy poquito. Con acumular gente atrás y taparnos una bandas que además están para el arrastre, les sobra y basta. Y gracias a Dios que las bandas atacantes del Málaga estaban ocupadas por el ex-bético Fernando y el ex-sevillista Maresca, que vienen de vuelta de todo y parecen más jugadores de la liga Indoor que otra cosa. Aún así los blanquiazules estuvieron a punto de llevárselo todo en la última jugada del partido si no hubiera sido por el paradón de Palop tras cabezazo a bocajarro malaguista. Hubiera sido el acabose. Pero vaya, de la pitada final no libraba hoy nadie a jugadores y entrenador.
No voy a entrar en detalles sobre tal o cual jugador porque nadie se ha librado hoy del suspenso. Si acaso, Fazio, que ha dado un buen nivel en su faceta de central. Rakitic apunta maneras pero se le ve desubicado y falto de acoplamiento. Pero repito, si no hay un patrón de juego definido es dificil que los jugadores sepan qué se espera de ellos. Para los que suelen ver la botella medio llena, enhorabuena porque el puntito de hoy sirve para meternos séptimos, último puesto con derecho a jugar Europa league. Para los realistas, decirles que como se pinche frente al Oporto no van a tardar en salir las pancartas acordándose de un utrerano que al menos garantiza trabajo y profesionalidad. Si es por mi, ya está tardando en hacer las maletas.
Jugaron: Palop (1); S. Sanchez (1); Alexis (1); Fazio (2); Navarro (1); Zokora ; (1); Rakitic (1); Romaric (0); Perotti (0); Navas (0) y Luis Fabiano (0). En la segunda parte : Kanouté (1) y Negredo (1).






