Por una vez, voy a tomar prestada la sección de Juan Antonio denominada “El Periscopio”. Después de mucho tragar en las últimas semanas, el sevillismo se ha podido levantar hoy feliz y tranquilo. Con su equipo en semifinales otra vez, después de ver una goleada ante el tercer clasificado de la Liga y con un cambio táctico que ha demostrado, al menos de momento, que Manzano sigue respirando en el banquillo del Sánchez Pizjuán. Particularmente no soy persona de vetar a nadie por sus pensamientos, siempre y cuando estos tengan un mínimo de coherencia y objetividad en su formulación. Por eso, por ejemplo el pasado lunes, no me limité a ver el debate de SFC Televisión, sino que me di largos paseos por los programas deportivos de Giralda TV y TeleSevilla. En los tres, escuché cosas que me parecían lógicas y muchas otras que no hay quien se las creyera, en un sentido y en otro, pero sigo pensando que lo más enriquecedor es intentar buscar un equilibrio para estar bien informados, aunque haya que pasar por la Turmix a determinadas personas.
Con todo ello y después de echar un vistazo a la prensa deportiva nacional y local del día de hoy, he de decir que el periodismo autodenominado como libre me ha decepcionado y mucho. Siempre orgullosos de defender al periodismo objetivo que alaba sin tapujos lo bueno y critica ferozmente lo malo, para mí han perdido hoy una oportunidad de oro para dejar claro que no es nada personal contra los dirigentes, el club y contra la propia afición del Sevilla. Sin necesidad alguna de recopilar nombres, he podido leer hace unos minutos afirmaciones tales como que ayer no se pitó a Manzano incluso habiendo hecho lo mismo que Jiménez en Getafe en aquella vuelta de semifinal de Copa. He podido leer también que el Sevilla aprovechó la poca experiencia en citas grandes del Villarreal para llevarse un partido con un planteamiento ultradefensivo. Decía Manzano que si la cosa no le hubiese salido bien, le hubiera caído una manta de palos en la prensa del día de hoy. Pues bien, una vez que están los periódicos en los quioscos, se puede decir que esa manta estaba ya escrita antes del partido. Si no se podía criticar el juego, se criticaría el planteamiento.
No soy de dar palos a nadie y menos del que pretende dar una voz discordante de la mayoría; será por mi carácter. Sin embargo, no hay más ciego que el que pretende ver una cosa siendo otra, y eso hay que dejarlo claro. Me da pena esta situación, en la que una vez estirada la sábana, a algunos se les han visto los pies y han quedado bastante retratados. Y es que no se puede comparar Getafe con lo de ayer. Debería pensar el periodista que lo ha escrito, que a lo mejor precisamente por eso las sensaciones de la afición fueron diametralmente distintas. Y es que la afición del Sevilla es imposible de moldear, pero tanto en un sentido como en otro, que quede claro. Particularmente hoy, y sin que sirva de precedente, me quedaré con la prensa local de otras ciudades de España, que son las que mejor reflejan, sin forofismos de ninguna clase, lo que se vio ayer en el campo: “La Copa siente el latido sevillista” (ABC Córdoba), “El Sevilla se desmelena y deja al Villarreal fuera” (Bahía Información), “El campeón no perdona y castiga al Villarreal” (Canarias 7), “El Sevilla destroza al Villarreal y pasa a semifinales” (Diario de Cádiz), “El campeón pide su trono” (Diario de León) o “El campeón, a lo grande en semis” (Diario de Ibiza).
Por Raúl.





