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Redacción el Miércoles, 27 Octubre 2010. en
Crónicas
Gregorio Manzano andaba con la mosca detrás de la oreja con este debut copero, por lo que decidió tirar de casi todos sus hombres para evitar disgustos en Irún. Tras lo visto y lo cosechado en tierras vascas el jiennense no deberá andar ya demasiado inquieto, pues tendrá como premio un amistoso oficial en el Pizjuán para probar a los que vienen empujando desde el filial. Y es que exceptuando a José Carlos y Acosta, el presentado en el Stadium Gal podría haber sido un once propio de algún partido de liga no demasiado clave. Aún así lo que pasó se concentró casi por completo en la segunda mitad, pues de la primera sólo podemos rescatar el tanto que abrió la lata.