No soy precisamente un alonsista confeso, más bien lo contrario. Sin embargo, después de la carrera de hoy no queda otra que quitarse el sombrero del español, que ha ganado la carrera más emocionante del 2010 sin ningún lugar a dudas. Quedan cuatro carreras para que la temporada eche el cierre y la clasificación está más emocionante que nunca a estas alturas. Aunque Button parece haberse descolgado casi definitivamente, el grupo formado por Webber, Alonso, Hamilton y Vettel promete dar mucha guerra de aquí al final.
En Singapur, el español fue líder de principio a fin, pero el mérito que conllevaba mantener la posición no fue siempre el mismo. Al comenzar, el Ferrari pudo mantener sin demasiados problemas la ventaja con Vettel, superando incluso las dos salidas del coche de seguridad. Sin embargo, el último tercio de la carrera fue de auténtica tensión, con ventajas que no superaban ni un segundo y que iban modificándose décima a décima tras cada sector. Al final, con el alemán casi pegado, Alonso ha conseguido cruzar la meta primero y se acerca muchísimo al líder del mundial, que sigue siendo Webber. De por medio, Hamilton volvió a quedarse sin puntuar tras un intento de adelanto al propio Webber, que terminó con el inglés fuera de la pista por un exceso de ímpetu. Por su parte, el cuarto puesto de Button le aleja de revalidar el título.
Aunque finalmente no hubo lluvia, Singapur nos dejó varios accidentes, dos salidas del safety car y hasta un coche ardiendo tal y como hacía mucho que no se veía. Fue en la penúltima vuelta y su piloto, el finlandés Kovalainen, tuvo que pedir un extintor para apagarlo él mismo. Todo ello cuando Vettel más amenazaba a Alonso. En definitiva, carrerón del asturiano que dará guerra por el mundial hasta el final. La próxima cita será en Japón y dará lugar a la vuelta de los horarios prohibitivos (la carrera a las 8 de la mañana). Habrá que esperar dos semanas como habitualmente para que se reanude el campeonato.






