Decíamos el viernes, en la previa del GP de Italia, que Fernando Alonso tenía muy complicado luchar a estas alturas por el Mundial 2010. Sin embargo, al asturiano se le han dado las circunstancias idóneas para mantener muy vivas las esperanzas. Para empezar, la pole position de ayer ya le abrió una importante puerta a su tercera victoria de la temporada. Eso sí, la mala salida del español permitió a Button colocarse por delante en la primera curva, estando incluso a punto de sobrepasarlo también su compañero Massa. Sin embargo, también hubo buenas noticias para Alonso en la primera vuelta, en la que Hamilton rompió la dirección al intentar colarse a Massa en una maniobra inexplicable. Con el líder del mundial fuera de combate, la idea de Fernando era empujar para intentar un triunfo que le dejara lo más cerca posible del líder de la general.
Afortunadamente para él, el cambio de neumáticos permitió adelantar al inglés justo a la salida del pit lane, accediendo a una primera posición que ya no soltaría hasta pasar la bandera de cuadros. Justo por detrás finalizó Button, al que acompañó en el cajón Felipe Massa, por lo que la actuación de Ferrari se ha sido bastante elogiable y mucho más corriendo en casa, donde siempre suele haber más presión. La nota negativa la han puesto los Red Bull, que no llegaron a encontrar su ritmo sobre la pista una vez llegado el sábado. Vettel, que comenzó fatal, consiguió acabar cuarto tras no cambiar de neumáticos hasta la última vuelta. Curiosamente el nuevo líder del mundial, su compañero Webber, lo es gracias a los ocho puntos sumados con su discreta sexta posición. Por su parte, Mercedes fue de menos a más el fin de semana con el quinto puesto de Rosberg, mientras que Renault ha decepcionado con la octava plaza de Kubica y la habitual irregularidad de Petrov. Los otros dos españoles acabaron, pero como los últimos supervivientes en cruzar la línea de meta.
El Mundial queda con el australiano al frente, pero sólo con cinco puntos de ventaja sobre Hamilton, veintiuno sobre Alonso, veintidós sobre Button y veinticuatro sobre Vettel. Es decir, que a falta de cinco carreras para el final del campeonato, los cuatro primeros de la general están a tiro de una carrera de ser líderes. Sin duda, los pronósticos de un año igualado se empiezan a cumplir y más aún cuando los circuitos que quedan no son de los más conocidos por los pilotos. La próxima cita será dentro de dos semanas en Singapur, en la siempre imprevisible única carrera íntegramente nocturna del Mundial. Después, extremo oriente con Japón y la debutante Corea del Sur, para acabar en Brasil y Abu Dhabi, cuya espectacularidad radica en que la carrera se inicia al atardecer y finaliza en noche cerrada.
Sin duda, lo que queda pinta apasionante, por lo que será difícil ver una última carrera sin tensión entre los principales aspirantes al título de pilotos. En el de constructores, Red Bull mantiene la primera plaza pero con sólo tres puntos de ventaja sobre McLaren. Puedes consultar clasificaciones en nuestro apartado de Fórmula 1.






