Bien es cierto que por el estilo de juego que le ha hecho grande, Italia siempre ha sido normalmente exportadora de futbolistas de cierre, ya fuese en defensa o taponadores en el centro del campo. Sin embargo, después de que Enzo Maresca demostrase en el Sevilla que los transalpinos también saben “tocarla”, Monchi parece haber encontrado un filón al otro lado del Mediterráneo. Si el cincuenta por ciento de las incorporaciones realizadas esta temporada llegan de Italia de la mano de Guarente, otro ex del Atalanta podría recalar en el Sevilla si las negociaciones andan por tan buen camino como indica el representante de Luca Cigarini.
El joven mediocentro, al contrario que Guarente, destaca sobre todo por su construcción, mientras que Tiberio podría definirse con un cincuenta por ciento de creación y otro cincuenta de destrucción. Y es que Antonio Álvarez quiere una medular desde la que comenzar a distribuir y no a desbaratar al contrario, misión para la que hasta ahora sólo contaba con Renato en esa posición. Cigarini tiene 24 años y la pasada temporada llegó al Nápoles procedente del Atalanta de Bérgamo, por lo que sería complicado que los napolitanos se deshicieran definitivamente de él tras sólo una campaña en el club. Por ello, las partes estudian una cesión que permitiese al Sevilla contar con Cigarini de momento por una temporada, cumpliendo los deseos del técnico y no desembolsando una cantidad excesiva.
Incluso un ex-sevillista como Morgan De Sanctis ha hablado maravillas de Cigarini cuando la dirección deportiva del Sevilla se ha puesto en contacto con él. El guardameta ha coincidido con Luca en el Nápoles esta última temporada y considera que su estilo de juego casa más con la liga española que con la italiana, porque allí se utilizan centrocampistas más al estilo de Duscher o Lolo para contener el juego. Incluso, el propio mediocentro ha pedido referencias a De Sanctis, quien le ha animado a marcharse al Sevilla porque es el “tercer equipo de España” y un lugar en el que juega quien más se lo gana.
Dicen que hay más interés en Italia que en el propio Sevilla porque la operación llegue a buen puerto, porque sería una forma de que el Nápoles consiguiera recuperar los 12 millones que hace un verano invirtió en Cigarini. Otra cosa es que Tabacalera se viese interesada en firmar un contrato de patrocinio con el Sevilla para que la promocionaran la dupla Kanouté-Cigarini. No creo que Vizcaíno le pusiese demasiadas pegas al tema…






