Todo sigue tan inmóvil en el primer equipo como frenéticamente activo en el Sevilla Atlético, que anda remozando casi por completo su plantilla de cara a la próxima temporada. En las últimas horas, de hecho, han seguido existiendo movimientos en ambos sentidos, una vez conocidas las salidas tanto de Víctor Díaz como de Mario Ruyales (que busca equipo en Segunda B) así como las llegadas de Josemi y Deivid.
En las últimas 48 horas el club ha confirmado otra salida, la del mediocentro utrerano Javi Barranco. Con 23 años ya a sus espaldas, el canterano ha permanecido en el filial desde su debut en 2006, aunque ciertamente su protagonismo en el once titular fue más palpable tras el cambio generacional que motivó la marcha de Bruno, Jonathan o Salva Sevilla. Sin opción alguna de promocionar al primer equipo, el “Chino” se marcha al segundo equipo del Atlético Osasuna, dirigido por Merino, quien fuera centrocampista del propio Osasuna y del Celta de Vigo en los años 90. Allí tendrá sin duda muchas más opciones de debutar en Primera, siempre y cuando José Antonio Camacho lo estime oportuno.
Eso sí, lo del Sevilla Atlético no es una limpieza a discreción, pues la secretaría técnica está atando a los que más despuntaron la pasada campaña. En ese grupo están el guardameta Dani Jiménez y el extremo zurdo Luis Alberto. Ambos fueron, junto a Rodri, los héroes de la última Copa del Rey juvenil obtenida el pasado verano en Nerja, lo que da indicios claros del nivel de aquella camada. Ambos también estaban destinados a jugar en el Sevilla C en la 09/10, pero ambos fueron conducidos al primer filial por las circunstancias del Sevilla Atlético. El guardameta Dani Jiménez por la lesión de Juan Martín, lo que llevó a Jiménez a pelearle y ganarle el puesto a Mario Ruyales. El caso de Luis Alberto no es de fuerza mayor por las bajas, sino por la calidad del gaditano, que le hacía merecer un hueco en la plantilla franjirroja. Quién lo llamó por primera vez fue Diego, pero Tejada lo convirtió en un fijo.
Desde los responsables de cantera, casi todos coinciden en que Luis Alberto será el próximo Capel, es decir, el que recogerá el testigo del almeriense como canterano que se afianza en el primer equipo como jugador clave de la plantilla. En el caso del cancerbero, tendrá que pelear con el reciente fichaje bajo los palos para hacerse un hueco en el once, algo que tendrá mucho más complicado que la pasada campaña. Ambos han firmado su renovación por las próximas tres temporadas y se les asigna una cláusula de rescisión de 10 millones de euros, apuntalando su continuidad ante las garras de cualquier ojeador avispado. Dependiendo de su evolución, habrá que ver si vuelven o no pronto a las oficinas del club para rubricar un nuevo y más ventajoso acuerdo.






