Pocas palabras para explicar lo de Acosta
No exageraría en absoluto el que pensase que el reciente acuerdo de patrocinio entre el Sevilla FC y Sanitas pudiera estar supeditado a la permanencia de Lautaro Acosta en la plantilla sevillista durante la próxima temporada. Sin ninguna duda, si alguien tenía papeletas para disfrutar del acuerdo ese era el extremo llegado de Argentina, que entre lesión y lesión ha disputado la friolera de 17 partidos oficiales con el Sevilla en dos temporadas.
Permitan la ironía del que escribe que en ningún momento intenta ser hiriente, sino más bien poner algo de buena cara a una situación tan trágica como la que vive Lautaro. No se puede hablar ya de mala suerte para este futbolista que se comía el mundo en su Lanús natal, pero habrá que ir pensando seriamente en la posibilidad de que lo que le haya caído sea un mal de ojo. Por enésima vez e incluso antes de que comience la temporada, al albiceleste le acaba de ser diagnosticada una nueva lesión de una duración relativamente prolongada. Ahora se trata de una microrrotura en el recto anterior de la pierna derecha, que le mantendría entre tres y cuatro semanas en el dique seco. Teniendo en cuenta que se trata de una lesión muscular y añadiendo la puesta a punto, hablaremos como mínimo de un mes en el dique seco. Esto le hará perderse, de momento, la Supercopa de España y la ida de la previa de Champions. Está por ver si llega a tiempo tanto para la vuelta como para el inicio de Liga.
Añadir algo más sería arañarse la cara con la situación de un futbolista que ya finalizó la temporada pasada entre algodones y que podría vivir la misma situación en el inicio de la nueva campaña. Con Fazio ya tocado, en Nervión suenan desde ya las alarmas en torno a Abdoulay Konko, tercer integrante de la plantilla con más querencia hacia las dependencias del doctor Ribas, y que por fortuna aún no se ha resentido en lo que llevamos de preparación





(D12/21:00)






Entramos en la semana (-2) de esta temporada 2010/2011 en la que el Sevilla se juega tantísimo al mismo tiempo que casi todos los demás se siguen poniendo a punto. Después de un largo fin de semana libre en el que los jugadores han podido relajar las piernas (a excepción de Romaric que se ha quedado recuperando el tiempo perdido) esta mañana han vuelto todos a ponerse el mono de trabajo. Y en esta ocasión ya no había masajes, spa, juegos en la playa ni campo de golf. Lo que queda a partir de ahora es el duro trabajo en la ciudad deportiva y con la temperatura (anoche a las 3 de la madrugada hacía 27ºC) a la que nos tiene acostumbrados Sevilla en esta época del año.