Semifinales. Los milagros no son sólo cosa de Villa (1-0)
Si lo que dijimos ayer de que la semifinal de hoy era una final en toda regla y que el Holanda-Urugay tenía más pinta del partido de consolación, con lo visto esta noche podemos decir que no nos equivocábamos. El empaque de los dos contendientes y su potencial les convierten, pase lo que pase ya el domingo, en los dos mejores equipos que han pasado por Sudáfrica. Sin embargo, cosas del calendario y de los sorteos, el azar les ha obligado a encontrarse antes de tiempo.
España, tras derrotar al conjunto alemán, ha demostrado ya que no está por debajo del nivel de un campeón del Mundo, logre o no la machada dentro de cuatro días en el Soccer City de Johannesburgo. Del Bosque, obligado moralmente por fin a quitar de enmedio a Fernando Torres, sabía que la semifinal sería un partido de desgaste en el que únicamente una jugada aislada convertiría a España en finalista. A Alemania es imposible dominarla porque su contragolpe es mortal, algo de lo que ya se percataron grandes equipos como Inglaterra y Argentina. No era buena idea lanzarse a la piscina, sino que lo mejor era tocar, esperar y sobre todo resguardarse cuando llegara el chaparrón.
Y así lo hicieron los de la roja, que no se prodigaron demasiado en ataque pero sobre todo no dejaron ni una sola vez desgüarnecida la portería de Casillas. Así, por lo pronto era casi inviable encajar los cuatro chicharitos que se estaban acostumbrando a meter los germanos cada partido. A partir de ahí y ya en la segunda parte y sin goles, España empezó a estirar sus líneas y tanto Pedro como Villa, aunque este no tuvo su noche, empezaron a merodear la meta de Neuer.
Con las torres teutonas en la defensa era imposible anotar por arriba, pero aún así en un corner salió a relucir la faceta goleadora de Puyol. El melenudo zaguero, que no se prodiga demasiado en labores ofensivas, cabeceó de cine para enloquecer a España. Un servidor lo vivió en la pantalla gigante habilitada en Camas por uno de los patrocinadores de la selección y aún no da crédito a la entrega de la afición. Lógicamente tocaba sufrir aunque quedara poco, pero así y todo pudo llegar la sentencia dado que si España pasaba el mediocampo, el contragolpe era opción asegurada. La más clara fue de Pedrito, que tardó una eternidad en ponerla para el recién salido Torres y acabó encimado y robado por la defensa.
Sin demasiados apuros se llegó al final con la historia como testigo de un hecho sin precedentes en un país tan acostumbrado a los éxitos deportivos. Que los máximos protagonistas del deporte rey de nuestro país alcancen este éxito era una deuda pendiente con España, que por fin vivirá en sus carnes una final del Mundial. El domingo toda España hablará de lo mismo y esperemos que la fiesta sea completa. Desde luego, por lo visto en las semifinales, la Copa de Mundo debería hablar desde ya el castellano.





(D12/21:00)






Llegó al Sevilla procedente del frío finlandés como una de las primeras apuestas fuerzas del por aquel entonces recién llegado Víctor Orta. Andábamos por los inicios de 2008 cuando Teemu Pukki aterrizó en Sevilla con 20ºC procedente de Kotka, a cuarenta grados menos. Lo hizo para recalar en el división de honor juvenil sevillista abandonando el KooTeePee, de la primera división finlandesa, en la que comenzaba a despuntar a marchas forzadas.
Si hace unos días ya anunciábamos la presencia del Sevilla en la provincia de Cádiz con el Trofeo de la Sal en San Fernando y el Carranza en la capital de la provincia, ayer el club confirmó los dos partidos que disputará para iniciar su preparación en esta temporada. Si bien la costa gaditana es muy rica en clubes de categorías inferiores, la premura de tiempo en esta ocasión hace que sólo puedan disputar dos encuentros amistosos al margen de los trofeos ya comentados, pues se hace necesario coger más nivel pronto para afrontar tanto la Supercopa de España (que arrancará el 14 de agosto) así como la previa de Champions un poco después.