Monchi sigue trabajando de sol a sol para cerrar negociaciones que perfilen la plantilla sevillista de la próxima temporada, tanto en lo que se refiere a llegadas como a las muchas salidas que tendrá que promover en las próximas semanas. Pero si hay algo que caracteriza a los equipos incipientes y con nombre en una liga como la española, es que cada día salen nombres de jugadores que se vinculan a la entidad.
En el día de hoy le ha tocado el turno al delantero senegalés Babá, nada más y nada menos que procedente del Marítimo de Funchal. El caso es que el rumor cuadra, porque se habla incluso de que el camerunés Pouga, que esta temporada dejó el filial para irse cedido al también equipo luso del Leixoes, entraría en la operación a petición sevillista. De momento y como también suele ser habitual con el Sevilla en las últimas fechas, el club de procedencia del jugador se ha subido a la parra pidiendo más del doble de los dos millones de la oferta inicial. Por lo tanto, no sabremos si será una historia con recorrido o si, como muchas otras que han salido en los últimos días, quedarán para siempre en el olvido.
De los pocos que están cerca de venir son Borja Valero, que sigue presionando al WBA inglés para que le deje salir al precio más asequible posible, o el italiano Tiberio Guarente, compañero de Chevantón estos últimos meses en el Atalanta y que hoy declara que estaría muy interesado en jugar con la camiseta blanquirroja.
Luego tenemos una interminable serie de futbolistas que han sonado pero que nadie sabe hasta que punto han llegado a interesar alguna vez: Pareja, Alexis, El Hamdaoui, Bryan Ruiz, Kitambala, Mangané y un largo etcétera que seguirá permitiendo a los medios de comunicación vender su producto (que para eso lo hacen) y de paso camuflar las verdaderas negociaciones de Monchi, que casi todos los años, curiosamente, acaba incorporando a alguien del que no habíamos oído hablar jamás.







