El buque insignia de la plantilla sevillista ha sumado esta tarde varios millones más a la cifra que deberá pagar Florentino si es que se decide a intentar sacarlo de Nervión. El palaciego, después de disfrutar de media hora el pasado sábado ante Arabia Saudí, ha completado los noventa minutos del segundo y último amistoso de España en Innsbruck, en el que se ha visto las caras con la selección de Corea del Sur. Aunque la imagen española ha sido algo mejor que la de la semana pasada a pesar de jugar con menos teóricos titulares, el partido ha llegado a su recta final con un injusto empate a cero, que, eso sí, premiaba el orden y la disciplina de unos coreanos con nada de mordiente.
Navas fue en todo momento el futbolista más activo de la roja, con continuas entradas por la banda derecha que acababan en centros hacia el espigado Fernando Llorente. Poco más hacían los de Del Bosque para desequilibrar el marcador, y es que el equipo aún anda lejos del que ganó la Eurocopa a base de toque y juego combinado. En la segunda parte llegó el carrusel de cambios, que sorprendentemente no afectó a Navas. Por la otra banda entró Pedro, mucho más activo que Mata, pero la derecha seguía siendo para Jesús con la inestimable complicidad de Sergio Ramos, futbolista con el que se entiende a la perfección.
Faltaban cinco minutos y la nada espectacular imagen de España corría el peligro de ir acompañada de un empate final ante Corea. Sin embargo, fue Jesús Navas el que tuvo que actuar de auténtico abrelatas para dar el triunfo a España. Además de suponer el máximo exponente ofensivo en el partido, se sacó de la chistera un espectacular derechazo desde fuera del área para meter el balón por la escuadra izquierda de la meta coreana. El once español fue una piña para felicitar a Navas, que está demostrando con creces que no sólo está capacitado para formar parte de la selección, sino que en un corto período de tiempo se convertirá en un fijo dentro del equipo.






