Ha habido sorpresa en el grupo C, aunque no toda la que se esperaba. Al final, las dos selecciones favoritas han sido las que han sellado su pase para la ronda de octavos de final, aunque en circunstancias muy distintas. La cabeza de serie Inglaterra acabó metiéndose haciendo lo que tenía que hacer, ganar a Eslovenia aunque fuese por la mínima. Incluso esto le daba el primer puesto y la posibilidad más que real de evitar a Alemania en el cruce, pero para eso sí que dependían de lo que ocurriese en el otro partido. En lo que respecta a los ingleses, Defoe abrió la lata a la media hora y eso les bastó para sumar los tres necesarios puntos. Aunque Eslovenia, que ha sido primera de grupo al final de las otras dos jornadas, plantó cara y pudo empatar, el destino ha sido cruel con el modesto combinado verde.
Y es que en el otro lado estaban Estados Unidos y Argelia. Aunque los africanos tenían pocas opciones, una victoria por más de un gol les daba posibilidades. Eso sí, el partido fue norteamericano de cabo a rabo. Los yankees iban a ser primeros de grupo siempre y cuando pinchara Eslovenia, cosa que sucedió. Por lo tanto, el gol de Donovan en el descuento desató la locura de la selección, pues en el país apenas si se habrán percatado del éxito de los suyos.
Por tanto, tenemos espectáculo asegurado en octavos con el más que probable enfrentamiento entre Inglaterra y Alemania, mientras que Estados Unidos sabrá en unas horas si tiene que medirse a Ghana, Serbia o en menor probabilidad a Australia.






