Yo no quería acordarme del día, martes y trece, pero a la vista de lo acontecido hoy voy a tener que volverme supersticioso. Después del mazazo de la designación de Barcelona para la final de Copa y cuando nos las prometíamos felices pensando en un partido asequible en Zorrilla, nuestro equipo nos obsequia con un partido bochornoso. No se puede jugar con más desgana al fútbol. No se puede tener menos ambición. Vaya espectáculo vergonzoso.
Hoy hemos tocado fondo si existe un fondo. Andando sobre el terreno de juego, con un Romaric al trote durante 70 minutos, una defensa que era un coladero, un Lolo jugándola casi siempre al contrario, Negredo de paseo y Luis Fabiano desaparecido tras dos partidos buenos. Si a eso sumamos que Navas sigue renqueante y Capel vuelve a jugar con la cabeza hacia abajo, el resultado es el desastre de esta tarde. Ya al conocer que el centro del campo lo iban a formar Lolo y Romaric me dió el lógico mosqueo. Y no me equivoqué. Fútbol cero excepto en los últimos quince minutos en los que quisimos recuperar el tiempo perdido lastimosamente.
El equipo está muy mal, mucho peor de lo que esperábamos. No acierto a saber si todo el problema es físico, anímico o una mezcla de ambos, lo más probable. Negredo en declaraciones pospartido ha reconocido que el rival ha salido con mejor actitud que el Sevilla. ¿Cómo se puede salir con falta de actitud cuando nos espera un caramelo tan apetitoso como repetir participación en Champions?
Tiene narices que una y otra vez caigamos en los mismos defectos de la era Jiménez; equipo muy largo, con líneas muy separadas y sin creación de juego. ¿Cómo es posible que Alvarez no corrija estos fallos tan evidentes? Si se está justito de fondo, lo lógico es juntar líneas y tocar el balón en corto. Tampoco entiendo porqué tardó tanto en hacer los cambios con un equipo que hacía agua en todas las líneas.
El Valladolid ha corrido cien veces más que nosotros y a pesar de ser un muy mal equipo, parecía el Milán jugando contra el Calavera. Como ocurrió en Málaga, sólo buscamos realmente el gol en los minutos finales, cuando ya estaba todo perdido, con la diferencia de que aquí necesitábamos tres y sólo hicimos uno. Me jode ver que yo, que he criticado a Jimenez precisamente por este error de consagrar todas las esperanzas a los tramos finales de los partidos me estoy encontrando más de lo mismo con Antonio Álvarez. Si se está cortito de fuerzas no es lógico que se acabe más fuerte que al inicio del partido, luego hay algo más que se nos escapa.
Por buscar algo bueno que llevarnos a la boca, la nota positiva se llama Cala. Bofetada sin manos la que ha dado el lebrijano a sus compañeros. Nuevamente ha sido el mejor, con un gol precioso y habiendo jugado en tres posiciones distintas durante el partido. Tremenda progresión la del canterano que está con una actitud muy por encima del resto.
Algo y gordo está pasando en el Sevilla. Como muestra, os invito a ver en el video cómo Adriano deja irse a Manucho que termina por hacer el segundo gol. ¿No quiere o no puede?. Ahí lo dejo.
Es muy aventurado decir que los problemas personales del presidente pueden estar repercutiendo en el ánimo de los jugadores pero todo es posible. Hoy, después de mucho tiempo, Del Nido no ha acudido al palco por encontrarse declarando en Málaga.
Resumiendo: mangazo federativo en Copa y derrota bochornosa. Un día para olvidar.
Jugaron: Palop (1); Adriano (1); Cala (3); Drago (1); Navarro (s.c.); Lolo (0); Romaric (1); Capel (1); Navas (0); Negredo (0) y Luis Fabiano (0). Tambien participaron Squillacci (1); Kanouté (1) y José Carlos (sc)






