No sabemos si será blanca o no, lo que está claro es que mañana se dejará zanjado el tema de Luis Aragonés y su posible vuelta al Sevilla casi dos décadas después. El periodismo sevillano colapsó la lanzadera Sevilla-Córdoba para estar presente en el que se presumía como acuerdo entre las partes, para que esta misma tarde pudiese ser presentado el campeón de Europa en el Sánchez Pizjuán.
Sin embargo, algo no ha debido ir bien en esas negociaciones porque los protagonistas salieron por separado. Eso sí, ambos dieron la misma versión antes de marcharse para sus ciudades de origen. Eso significa que el acuerdo no está tampoco roto y que mañana alguna de las partes o incluso ambas podrían ceder en sus pretensiones para llegar al acuerdo definitivo. Algunos hablan de cantidades económicas, otros de que Aragonés quiere dejar abierta la puerta de una posible continuidad la próxima temporada…
Lo único confirmado es que el Sevilla no está en disposición de alargar demasiado en el tiempo la elección del entrenador. El domingo hay un partido y tenemos una plantilla tocadísima que lleva 24 horas funcionando con el piloto automático. Hasta el fin de semana viajaremos por una recta, pero para entonces deberá haber alguien preparado para trazar bien las curvas. Mañana, como decimos, será el día en el que sabremos si Luis Aragonés se hace cargo o no de la situación. Antes, a la una de la tarde, tendrá lugar la despedida de Manolo Jiménez en rueda de prensa. Habrá que escuchar lo que dice.






