¡Bien por ti, Ramón!
En este caso no voy a hablar de Ramón Rodríguez Verdejo sino de un elemento mucho más bajo en el organigrama sevillista pero que no por ello tiene un trabajo baladí en el club. Se trata de Ramón Orellana, preparador físico de la casa que acumula una experiencia de una década en el club y que no se caracteriza precisamente por escurrir el bulto. Lógicamente, cuando un equipo no tiene resultados y su apariencia física lo deja por los suelos, lo normal es que se mire a la parcela física y sus responsables. Ahí la cabeza visible es Ramón Orellana, pues Nacho Oria lleva un par de temporadas en el equipo.
Se mira a su parcela, pero nadie ha señalado directamente a los preparadores como causantes del bajonazo del equipo. De hecho, todos recordamos ese equipo comandado físicamente por Orellana que ganó la UEFA y la Copa del Rey mientras se entretenía a llegar a la última jornada de Liga con opciones de alirón. Lo normal hubiese sido aprovechar que su trascendencia mediática es muy baja para seguir trabajando en la sombra y evitar las voces críticas. Sin embargo, Orellana ha evitado excusarse y ha salido a la palestra para dar su punto de vista sobre los problemas físicos del equipo. Una vez en este punto, no hay nada que reprocharle diga lo que diga, porque el profesional en la materia es él y ningún aficionado ni periodista desconocedor de la materia puede rebatirle con datos reales. Este post es para realzar la labor de algunos integrantes del club que no son amigos de la excusa ni de mirar hacia otro lado. Si hay algún problema lo afrontan y además dan la cara ante los medios para explicar lo que pasa.
Entrando ya específicamente en su manera de ver el problema, el preparador físico sevillista habla de acumulación de partidos y de falta de rotación en la plantilla tras unos exigentes meses de enero y marzo. “Hemos estado jugando unos meses muy sobrecargados, hemos jugado con muy pocos jugadores y si vemos el reparto de minutos, vemos que hay hombres que no han tenido rotación ninguna. El calendario que hemos tenido, lleno de partidos, cuando se tiene una plantilla al completo, se puede acometer rotando y así se mantiene el nivel de competición, porque se ha creado una base, de hecho se vio en la primera parte de la temporada, donde se podían ir reemplazando jugadores”.
Eso sí, reconoce que ya tuvo que salir en temporadas anteriores para afrontar este mismo problema y que la cosa tuvo solución, por lo que hay razones para ser optimistas al respecto: “Hace dos temporadas me hicieron una entrevista preguntando lo mismo, porque el equipo no estaba bien, y de los últimos siete partidos ganamos seis. Este año pasó exactamente igual. Lo que quiero decir es que nosotros somos gestores de recursos humanos, de cargas de entrenamientos y en las últimas diez semanas es cuando hablamos de la modulación de la forma deportiva, quiere decir que en función de cómo vayamos viendo a cada sujeto, se tiene que ir trabajando de una u otra forma diferente…”
No sabemos a ciencia cierta si el bajón físico del equipo tendrá solución y si acabará o no impidiendo nuestra clasificación para la Liga de Campeones. Lo que sí sabemos es que hay gente en nuestro club digno de elogiar por su integridad profesional y su poca afinidad a la excusitis crónica. ¡Bien por ti, Ramón!





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