Villarreal CF 3; Sevilla FC 0. Un tsunami amarillo
Más que Domingo de Ramos parece Viernes de Dolores. Tremendo baño el que nos ha dado hoy el Villarreal. Si no hubiera visto varias veces la imagen del entrenador local, diría que el ocupante del banquillo seguía siendo Manuel Pellegrini. El Sevilla ha sido noqueado por un equipo con las ideas muy claras y cuyos futbolistas nos pasaban por los lados como auténticos aviones. Antes de que pudiéramos darnos cuenta, el tsunami amarillo ya nos había dado dos mazazos.
El primero en un fallo de marcaje de Romaric que como siempre llega tarde y Rossi la enchufa en posición acrobática. A los pocos minutos, otro fallo colectivo de marcaje rematado con un despiste monumental de Palop culmina con el segundo de Llorente. En resumen; a los quince minutos se nos había caído el chiringuito. La suerte para nosotros es que el equipo local levantó el pie del acelerador en la segunda parte porque de lo contrario ahora estaríamos hablando de un resultado escandaloso. Así y todo con el partido agonizando, nos llegaron en otra contra y Pires, casi sin despeinarse se cuela entre dos defensas y hace el tercero. Punto y final.
Después de ver la pésima imagen que hemos dado esta tarde, estoy convencido de que el problema actual no es sólo anímico, querido Antonio Álvarez. Los diagnósticos necesitan un poco de tiempo para que puedan ser fiables y el nuevo entrenador solo lleva dos días al frente, por lo que vamos a darle un margen de confianza. La euforia por el nombramiento creo que le ha llevado a precipitarse a la hora de enjuiciar la situación.
El equipo se ha caído completamente no sólo en el plano anímico sino sobre todo en el físico. El juego que yo le presuponía hoy al Sevilla; presión arriba, robo y desmarques rápidos, es precisamente el que ha desarrollado el Villarreal. Esa movilidad electrizante plantándose en tres pases frente al portero es precisamente lo que yo esperaba pero con los protagonistas cambiados. Lo malo es que una cosa es querer y otra bien distinta, poder.
En el plano individual; Stankevicius está desconocido, sin fuerza ni velocidad, sin anticipación, sin subida, sin nada. Un coladero con piernas. Navarro en su baja forma habitual. Romaric paseándose por el campo. Renato escondido. Negredo no existe y Luis Fabiano indolente y lentísimo. Hoy no se salva absolutamente nadie del suspenso. Siempre habrá quién diga que la culpa es de los lesionados pero no estoy de acuerdo. Un equipo puede acusar las bajas, pero cuando muestra la penosísima imagen que ha mostrado hoy el Sevilla, significa que hay bastante más detrás. Esta cuesta abajo y sin frenos se viene fraguando desde hace tiempo, y sólo las actuaciones estelares de Navas y Palop han conseguido maquillarla un poco en determinados partidos que todos tenemos en mente.
Mucho trabajo tienen por delante Antonio Álvarez y los preparadores físicos si quieren recuperar a esta plantilla. Hace muchos años que no veía un nivel tan bajo de mi equipo. Para colmo de males, el Villarreal se sitúa solo a cinco puntos y con el golaverage ganado. Y este equipo sí que es peligroso.
Saltaron al campo (jugar es mucho decir) : Palop (0); Stankevicius (0); Escudé (1); Dragutinovic (1); Navarro (1); Romaric (1), Renato (0); Capel (1), Adriano (1), Luis Fabiano (1) y Negredo (0). En la segunda parte saltaron Kanouté (1); Lolo (0) y José Carlos (sc).





(D21:00)






Después de los resultados de ayer sábado, un triunfo en el Madrigal nos devolvería a puestos de Liga de Campeones. Así de complicado y así de sencillo al mismo tiempo es para el Sevilla volver a sentirse grande. Ha quedado atrás la época de la incertidumbre, de las dudas, de la división y de los miedos. El Sevilla de Antonio Álvarez se pone en marcha esta tarde, pero sus efectos ya se vienen sintiendo desde el primer entrenamiento del marchenero. Y es que los aplausos oídos en el vestuario a su llegada dicen muchísimo. La plantilla está con él y está más que dispuesta a seguir sus órdenes para cumplir los dos objetivos que quedan por delante hasta mediados de mayo.
Justo cuando más se comenzaba a criticar que la Fórmula 1 seguía siendo aburrida a pesar del cartel de pilotos, el circuito de Albert Park nos ha regalado un carrerón que ha tenido de todo. El ganador ha sido el McLaren de Button, que es precisamente el que menos complicaciones ha tenido y por lo tanto ha obtenido un triunfo bastante plácido. En el podium le han escoltado el Renault de Robert Kubica, que realizó una gran salida y permaneció gran parte de la carrera aguantando con éxito el tirón de los Ferrari. Tercero ha sido Massa, justo por delante de un Alonso que tuvo que remontar tras realizar un trompo en la salida y verse relegado a la cola del pelotón.