Sergio Sánchez pasará por el quirófano en los próximos días
Será en Hamburgo y será una final, pero no tiene nada que ver con la de la Europa League el 12 de mayo. El jugador sevillista Sergio Sánchez ha decidido asumir riesgos y se someterá en la ciudad alemana de Hamburgo a una complicada operación cardiovascular que podría permitirle retomar su carrera deportiva. Acompañado por el doctor Ribas, jefe de los servicios médicos del club, el catalán ha acudido a la consulta del prestigioso doctor Sievers, que le ha informado de que los riesgos son importantes, pero que dadas sus condiciones son más los pros que los contras si todo sale como está previsto.
De esta manera, el zaguero nervionense no ha dudado en dar el sí a la intervención, para la que ya se está preparando toda la documentación, por lo que se llevará a cabo en unos días. Este hecho supone un giro radical en la situación de Sergio, pues hace un mes tuvimos noticias de que los cardiólogos consultados en España aconsejaron al jugador que se fuera olvidando del deporte de élite.
Desde aquí, le deseamos a Sergio Sánchez toda la suerte del mundo y todos los ánimos posibles para que en un corto período de tiempo pueda volver a ponerse la camiseta blanca del Sevilla Fútbol Club.





(D12/21:00)






Seré un mal pensado y un incrédulo, pero no me creo que Luis Fabiano se haya convertido en un Konko de la vida que pueda permanecer un mes en el dique seco para volver a lesionarse una semana después. La eterna mala suerte de las lesiones en sevillista no puede ser una casualidad, porque casualidad viene de casual y no de habitual. Puedo llegar a creer que las eternas recaídas de algunos futbolistas se deban a problemas de preparación física, pero lo de Luisfa ya sí que no me lo trago. El brasileño parece sufrir un claro caso de Mundialitis aguda que le impide estar al cien por cien en estos partidos en los que la atención mediática no es tan alta.
En la sede de la RFEF en la noche de ayer se escuchaban sonidos extraños. Eran fados portugueses, con los que los chicos de Villar intentaban animar al Sporting de Lisboa. Mientras el resto de las federaciones del mundo desean que sus equipos lleguen lo más lejos posible en competiciones continentales, la nuestra depende del descalabro de un equipo español para disimular su absoluta incompetencia.