No aprenden los dirigentes del circo de la Formula 1. Después de unos años en los que la credibilidad de este deporte bajó muchos enteros, la falta de transparencia vuelve a repetirse a poco más de dos semanas del inicio de la nueva temporada. Casos pasados como los del espionaje de McLaren o el accidente provocado de Piquet hicieron que los aficionados recelaran del campeonato. Sin embargo, la entrada de cuatro nuevas escuderías y la ampliación del abanico de aspirantes a campeón del mundo (Hamilton, Button, Scumacher, Vettel, Alonso…) hicieron que muchos retomaran la ilusión.
Por desgracia, la crisis y la falta de transparencia están complicando las cosas una vez más. En principio hay trece equipos inscritos, aunque la FIA a día de hoy sólo reconoce a doce de ellos. Los diez de la temporada pasada se quedaron en ocho tras el adiós voluntario de BMW y Toyota. Pero la ampliación de licencias permitió repoblar notablemente la parrilla. Lotus, Virgin, USF1 y la española Campos Meta fueron las elegidas para ello. Las dos primeras ya están en marcha y poniendo a punto sus monoplazas en los entrenamientos oficiales. Sin embargo, las otras dos tienen un futuro algo incierto. Sobre todo la norteamericana USF1, cuyo principal mecenas (uno de los creadores de Youtube) ha decidido retirar su apoyo a la escudería. Sólo tienen confirmado a uno de sus pilotos, el argentino “Pechito” López, aunque todo hace indicar que no llegará a subirse al coche.
Por otro lado tenemos a Campos Meta, cuyo propietario era el español Adrián Campos. Lo era porque ha vendido la mayoría de las acciones al empresario Ramón Carabante. Esto ha permitido salvar el equipo y hará que probablemente corra en 2010, pero con un importante handicap. A partir de 2011 el equipo será propiedad de la alemana Volkswagen, que pretende hacer un equipo de marca al estilo de Renault, Ferrari o Mercedes. Eso sí, es complicado que dé tiempo a un cambio de nombre, por lo que Campos seguirá identificando a un equipo en el que su rango ha bajado muchísimo. En él también hay un solo piloto confirmado, el “sobrinísimo” Bruno Senna, y lo más probable es que Pechito López cambie de equipo para completar la dupla.
Pero aquí no acaban los problemas. Como decíamos, en principio deberían correr trece equipos, pero sólo doce están confirmados por la FIA. El que falta es el equipo Sauber, que lleva un mes entrenando con el español De la Rosa y el japonés Kobayashi. Todo debe estar en regla para que Sauber se convierta en el heredero del antiguo equipo BMW, pero oficialmente aún no es así.
Para el final dejamos lo más increíble de todo. Hay un equipo que no aparece en ningún sitio, pero que tiene coche desarrollado, ingenieros y mecánicos preparados, un piloto confirmado y hasta piezas enviadas a Bahrein para el primer gran premio. Es decir, todo lo que le falta a uno de los equipos confirmados. Todo nace a través de Zoran Stefanovic, empresario serbio que ha comprado toda la infraestructura del equipo Toyota (retirado esta temporada por la crisis económica). Como compraron hasta el diseño que pretendía sacar Toyota en 2010, están presionando para correr con la licencia de USF1, pues todo hace indicar que esta quedará libre. Para demostrar que están listos ya han firmado a Nakajima, piloto de Williams hasta 2009 que se había quedado sin plaza en 2010. Pero para rizar más el rizo, no pueden realizar pruebas, pues Bridgestone únicamente suministra neumáticos a los equipos confirmados.
Resumiendo, que a falta de 17 días para el inicio oficial de la temporada, el número de equipos puede oscilar entre los once y los quince. La participación de De la Rosa está en el aire, pero al menos el también español Andy Soucek ha sido confirmado como probador de Virgin.






