Qué ilusos…
¿Todavía creen ustedes en los Reyes Magos? Porque yo tenía clarísimo que a pesar de la flagrante injusticia cometida con la expulsión de Negredo en Mallorca, los señores del Comité de competición iban a ratificar la tropelía. Para una vez que toda la prensa local, nacional, mundial e interestelar coincidía en que era una entrada que a lo sumo debía castigarse con tarjeta amarilla, van estos muchachotes y no enmiendan la plana al pésimo colegiado que tiene nombre de marca de conservas.
Ya digo que a mi no me ha extrañado en absoluto. Sólo bastaba con fijarse un poquito. El domingo jugamos en casa contra el Athletic. ¿Quién sería el principal beneficiado de la suspensión de Zokora y Negredo? Exacto, el equipo de Villar. ¿Y a quién o quiénes utiliza Villar para sus tejemanejes? Bingo de nuevo, al trío de “chavalines” que conforman el Comité de competición. Una vez quitados de enmedio dos puntales sevillistas, sólo falta un cabo por atar. Hay que controlar lo que pase el domingo. Aquí es cuando entra en juego el trío calavera; Sánchez Arminio y sus brazos ejecutores, López Nieto y Martín Navarrete, acendrados antisevillistas y pesebreros consumados. Hay que designar un árbitro afín al régimen. El elegido es…..tachán, tachán…..Gonzalez Vázquez, colegiado con el récord mundial de expulsiones a jugadores sevillistas. Pero, ¡¡oh, mon dieu!! el pobre Bernardino sin premio se ha lesionado y será sustituido por el señor Muñiz “gomina” Fernández. Osea, de Guatemala a Guatepeor.
Ante semejante panorama, el cóctel Molotov explota el domingo sí o sí. Voy adelantando la crónica.





(D21:00)





Entrena en estos momentos el Sevilla FC en el escenario del partido de mañana, un Luzhniki Stadium ya sin un centímetro de nieve sobre su sintética superficie. Justo antes de iniciar los ejercicios, Manolo Jiménez ha comparecido en la rueda de prensa oficial del choque. En ella ha evitado pronosticar qué resultado podría ser favorable de cara a la vuelta, ya que cree que dependerá mucho de los méritos de uno y otro equipo.
No aprenden los dirigentes del circo de la Formula 1. Después de unos años en los que la credibilidad de este deporte bajó muchos enteros, la falta de transparencia vuelve a repetirse a poco más de dos semanas del inicio de la nueva temporada. Casos pasados como los del espionaje de McLaren o el accidente provocado de Piquet hicieron que los aficionados recelaran del campeonato. Sin embargo, la entrada de cuatro nuevas escuderías y la ampliación del abanico de aspirantes a campeón del mundo (Hamilton, Button, Scumacher, Vettel, Alonso…) hicieron que muchos retomaran la ilusión.