Tremenda injusticia
Escuchando los programas de radio durante esta tarde he podido conocer la terrible noticia. Cristiano Ronaldo ha sido castigado nada menos que con dos partidos de suspensión trás sus expulsión del pasado domingo frente al Málaga. Durísima la sanción impuesta al portugués, mediando como medió la provocación del jugador malaguista Mtiliga. Me quedo anonadado por la terrible dureza del castigo, teniendo en cuenta que existía solo un pequeño precedente por el que Ronaldo fue igualmente expulsado recientemente al dar una patadita sin importancia a un jugador del Almería.
En mi opinión, el que debería haber sido suspendido es Mtiliga por romperle a Cristiano una uña con su nariz. Yo incluso pediría daños y perjuicios por haberle destrozado la manicura y provocado la aparición de una arruga en el labio superior de la megaestrella madridista. Y es que nadie puede imaginar la cantidad de mohines que ha tenido que hacer ante tanto sufrimiento.
Manolo Jimenez, encuestado sobre la sanción impuesta al portugués, ha declarado que se debería hablar menos de Cristiano y más del estado de salud de Mtiliga que es el que tiene la nariz rota y va a estar varias semanas sin jugar. Estás cada dia más tonto Manolo, ¿no viste como Mtiliga golpeó con su rostro el puño de Ronaldo?
Hasta el ínclito hostigador del sevillismo, Victor Fernandez (diario AS) se sumó a la falta general de cordura manifestando su sorpresa por la escasa sanción impuesta teniendo en cuenta casos similares ocurridos con jugadores del Sevilla FC como Javi Navarro o Pablo Alfaro a los que les cayeron no menos de cuatro partidos.
Hace muy bien el club madridista en recurrir la sanción para intentar dejarla en un solo partido. En esta temporada, solo el 4% de las sanciones recurridas han tenido éxito pero estoy convencido que ante la tropelía cometida por el comité de competición, el partido le será retirado por el de apelación, faltaría más.
Esto con Franco no pasaba.





(D21:00)






Según ha confirmado el director del equipo Eric Boullier, el diseño del nuevo monoplaza del Renault F1 team 2010 volverá a llevar los colores tradicionales de la marca, es decir el amarillo y el negro. Desde que Renault volviese al circo automovilístico con escudería propia a principios de la actual década, siempre había estado presente el amarillo, aunque acompañado por el azul primero y por el naranja y el blanco después (colores del anterior patrocinador ING Direct). Sin embargo, tras la marcha del banco holandés debido a la polémica suscitada con Briatore y Nelsinho Piquet, la marca francesa ha decidido recuperar su identidad.